domingo, agosto 31

Perfil de "Popeye", el mayor criminal de Pablo Escobar

El ex sicario, que admitió haber participado en más de 3.000 crímenes pero esta semana salió en libertad tras 23 años en prisión, sufre trastorno de personalidad según advierten los especialistas

El pasado miércoles 27 de agosto volvió a las calles Jhon Jairo Velásquez Vásquez, uno de los principales principales protagonistas de la sangrienta guerra narcoterrorista con la que cual el tristemente célebre Cartel de Medellín azotó a Colombia durante la década de los '80 e inicios de la de los '90. Este asesino de confianza de Pablo Escobar, más conocido como "Popeye", logró sobrevivir a 23 años tras las rejas y a sus decenas de enemigos, y al salir de la cárcel de Bogotá donde estaba fue recibido por cinco personas con quienes se fue en una camioneta blindada.
Uno de estos acompañantes es el mismo que gestionó el pago de los 9 millones de pesos colombianos (el equivalente a casi 4.800 dólares) de la fianza que le abrió las puertas de la prisión al antiguo pistolero de la mafia, quien jura que todo el tiempo que pasó en la cárcel lo transformó en una buena persona. Sin embargo, las autoridades tienen instrucciones para monitorear al hombre que se autocalifica como un "buen sicario" y que además asegura que su "profesionalismo" quedó demostrado cuando mató en la cárcel de La Catedral a Gerardo "Quico" Moncada (ex socio de Escobar), lo picó y lo derritió en ácido para no dejar ningún rastro.
Pero además de un casi seguro resguardo de información por parte del antiguo sicario, su conducta también tiene inquietos a varios sectores.  Si bien el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario colombiano (Inpec) asegura que salió con un buen estado de salud, dos expertos psiquiatras forenses coincidieron en que, por sus discursos, expresiones y comportamientos, podría estar sufriendo un trastorno de personalidad que nuevamente lo lleve a cometer delitos.
Esa conducta, afirman, se evidencia en la facilidad con la que mostró un doble discurso ante los medios de comunicación: primero pidió perdón por sus actos, pero luego se jactó de haber participado en más de 3.000 homicidios, como por ejemplo la bomba al avión de Avianca en 1989 y los magnicidios del procurador nacional Carlos Mauro Hoyos y el candidato presidencial Luis Carlos Galán.


A confesión de partes...

"No hay un bandido en Colombia tan preparado como yo para volver a la libertad o para volver a la violencia", advirtió en una entrevista con RCN hecha un día antes de su excarcelación.  Los expertos creen que ese posible desorden psicológico también queda al descubierto en frases que realizó en varios medios, con las que aún magnifica y alaba las conductas ilícitas de Escobar, uno de los criminales más violentos del país.

Esa adoración por un monstruo igual a él, al que creía inmortal, y la permanente reconstrucción de sus crímenes -300 ejecutados por él mismo-, es conocida en psiquiatría forense como un "déficit de conciencia moral", en el cual el sujeto pierde las proporciones del bien y del mal. (fuente: infobae.com)


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