En una de las reformas más esperadas por los cubanos, el
régimen cambió la Ley de Migración y sólo exigirá para dejar la isla "el
pasaporte y la visa del país de destino". Los cubanos que quieran dejar la
isla en forma temporal ya no necesitarán pedir permiso al Gobierno, un trámite
que suele causar muchas quejas y ocasionar críticas entre la población.
(Foto: Infobae.com)
Una nota en el periódico oficial Granma indicó este martes que además quedará sin efecto la
necesidad de entregar también una carta de invitación, otro de los pasos que
los cubanos debían vencer para viajar al exterior de manera temporal y regresar
sin problemas a la isla.
La medida estará vigente a partir del 14 de enero, fecha a
partir de la cual "solo se exigirá la presentación del pasaporte corriente
actualizado y la visa del país de destino", explicó el despacho del
rotativo. Los pasaportes actualizados podrán ser obtenidos por los ciudadanos
cubanos que cumplan "los requisitos establecidos en la Ley de Migración,
la cual ha sido también actualizada de acuerdo con las medidas adoptadas",
indicó Granma.
La norma además amplió "a 24 meses la permanencia en el
exterior de los residentes en Cuba que viajen por asuntos particulares,
contados a partir de la fecha de salida del país" y cuando excedan ese
tiempo podrán solicitar prórroga.
En la actualidad esa permanencia en el extranjero es de 11
meses, luego de lo cual los ciudadanos cubanos pierden el carácter de residente
en la isla con derechos como la salud, seguridad social y educación. Sin
embargo y según informó el despacho, las autoridades planean poner límites a la
salida de algunos sectores todavía no especificados, como una medida de
protección para evitar el robo de cerebros.
Actualmente médicos, científicos y militares tienen fuertes
restricciones que les hacen casi imposible viajar al exterior de manera
temporal por trabajo, turismo o reencuentro con familiares en el extranjero.
"La actualización de la política migratoria tiene en
cuenta el derecho del Estado revolucionario de defenderse de los planes
injerencistas y subversivos del gobierno norteamericano y sus aliados. Por tal
motivo, se mantendrán medidas para preservar el capital humano creado por la
Revolución, frente al robo de talentos que aplican los poderosos", agregó
Granma.
El tema migratorio en Cuba está fuertemente politizado, pues
aunque la mayoría de los emigrados lo son con motivaciones, Estados Unidos —el
principal país receptor— suele dar a quienes llegan a su territorio tratamiento
de refugiados políticos, otorgándoles ventajas que no se prestan a nacionales
de otros países como mexicanos, dominicanos o centroamericanos.
Washington mantiene una política de sanciones contra la isla
desde la década de 1960 y apremia cambios en el sistema político cubano.
Junto a la nota informativa que anunció los cambios en la
ley migratoria, Granma publicó también un extenso editorial en el cual explica
el significado de la medida, atribuyéndolo a la necesidad de regularizar la
situación con la comunidad cubana en el extranjero. Se estima que más de un
millón de personas de origen cubano vive en Estados Unidos y miles en Europa.
"Cualquier análisis que se haga de la problemática
migratoria cubana pasa inexorablemente por la política de hostilidad que el
gobierno de los Estados Unidos ha desarrollado contra el país por más de 50
años", comentó el rotativo.
La injerencia de Washington, señaló Granma, va desde las
sanciones económicas, pasando por el fomento a "una oposición
interna" incluyendo también "campañas mediáticas y "robo de
cerebros", hasta atentados terroristas, sabotajes y agresiones de todo
tipo". Pese a ello, Cuba busca "facilitar los viajes de los
ciudadanos al exterior por asuntos particulares", agregó el rotativo.
Fuente: AP - InfobaeAmerica

No hay comentarios:
Publicar un comentario