sábado, septiembre 29

¿Los novios pueden tener relaciones prematrimoniales?, desde el punto de vista Católico.



Hay que partir de la definición de la expresión “relación prematrimonial”, para poder entender el alcance y el grado de incidencia en las personas, en la familia y en la sociedad. Se entiende por “relación prematrimonial”: “el acto sexual completo entre los novios que tienen intención seria de contraer matrimonio o al menos que están planteando seriamente la posibilidad de hacerlo” (P. Miguel Ángel Fuentes, I.V.E.). (Foto: Ilustracion Prensa Obispado CDE)

Pero, aunque haya diversas opiniones al respecto de este tema: algunos se inclinan por su licitud, sosteniendo que entra dentro del proyecto de amor del futuro matrimonio, una expresión del amor o en circunstancias extraordinarias y supuesta la voluntad seria de casarse públicamente en su debido momento, estas relaciones sexuales entre novios se justificarían sobre  la base de un derecho natural.
El P. Miguel Ángel Fuentes, I.V.E., da una enumeración bastante escueta sobre lo que él mismo considera como obtención de carta de ciudadanía cuando habla de las relaciones entre los novios. Encontramos entre estas causas: la reducción del amor al sexo o a la genitalidad; la prolongación indefinida de algunos noviazgos (en la nota anterior sobre este tema hemos mencionado que la búsqueda de seguridad provocaba esto); la pornografía; la proliferación de anticonceptivos; otro tema bastante degradado es la pérdida de sentido de la castidad y de la virginidad; y la falta de educación del carácter y de la afectividad en general.
Ahora bien, el juicio moral al respecto es claro y no ofrece lugar a discusiones: “La fornicación es la unión carnal entre un hombre y una mujer fuera del matrimonio. Es gravemente contraria a la dignidad de las personas y de la sexualidad humana, naturalmente ordenada al bien de los esposos, así como a la generación y educación de los hijos. Además, es un escándalo grave cuando hay de por medio corrupción de menores” (Catecismo de la Iglesia Católica, 2353).
Entonces, teniendo en cuenta esta afirmación del Catecismo, podemos concluir juntamente con las reflexiones hechas por el P. Fuentes:
El amor entre los novios no justifica la relación sexual prematrimonial, porque no es una manifestación auténtica del amor en esa etapa de sus vidas, porque la “relación sexual” es la manifestación plena y exclusiva de la conyugalidad, y los novios carecen de la conyugalidad aunque se ordenen a ella y se estén preparando para ella.
El acto sexual es parte del lenguaje humano; tiene un significado único, irrepetible e irrenunciable; y lo que ese acto “dice”, sólo es verdad cuando hay de por medio un compromiso matrimonial definitivo.
“La donación entre los esposos es total cuando incluye: todo cuanto se tiene (cuerpo, alma, afectividad, presente y futuro); de modo exclusivo (es decir, a una sola persona con exclusión de todas las demás); en estado perfecto (no disminuido o deteriorado, como ocurre cuando las capacidades han sido anuladas previamente por medio de anticonceptivos o esterilizantes); para toda la vida (lo cual es garantizado sólo tras el compromiso público que se da en el consentimiento matrimonial)” (P. Miguel Ángel Fuentes, I.V.E.). Toda relación sexual prematrimonial es acto ilícito y nada justifica lo contrario.

Fuente: Prensa Obispado Ciudad del Este.

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