martes, abril 10

Para Imitar: El marido de Merkel no se sube al avión oficial

De vacaciones en Italia, el esposo de la canciller alemana viajó hasta su destino en una compañía de bajo coste. De haberla acompañado, Joachim Sauer tendría que haber pagado 1.300 euros, al ser una cuestión privada. El matrimonio procura llevar una vida austera, también cuando están de vacaciones. 



La canciller, por ejemplo, suele llevar la misma ropa, su marido compra en el supermercado como cualquier ciudadano común, y cuando viajan no incurren en grandes derroches. 

Han decidido ir de vacaciones a la isla de Ischia, frente a las costas de la ciudad Nápoles, un destino donde la pareja acostumbra a pasar las vacaciones desde hace años. Prueba de ello es que la canciller alemana es ciudadana honoraria de la una pequeña localidad de la isla, Serrara Fontana.

Como señala el corresponsal (José Pablo Jofré , del diario español ABC), esta austeridad de gasto puede deberse a su pasado germano-oriental, cuando no había tanto consumo durante la Guerra Fría en esa parte del país con respecto a la vecina Alemania Occidental.

Pero más allá de ser cuidadosos con su manera de vivir, la pareja da ejemplo de cómo actuar en época de crisis, una actitud que en Alemania no tiene nada de especial: sentido común, ante todo, y después la necesidad de ser transparentes y claros a la hora de ocupar un cargo público. Por eso en el país europeo, la pareja del canciller de Alemania, que es la manera común de denominar al jefe de Gobierno, debe pagar el transporte en el avión oficial por ser un asunto privado, aunque esté acompañando a su consorte.

Pocas cuestiones están sujetas a una doble interpretación, y a la mínima sospecha de corrupción, la dimisión es presentada en el acto. Un ejemplo de ello lo dio hace pocos días Zu Guttenberg, ex ministro de Economía y luego de Defensa del Gobierno de Merkel, que renunció a su cargo al descubrirse que había plagiado su tesis doctoral en un 20%.

También tuvo que dimitir el ex presidente Christian Wulff tras comprobarse que había recibido un crédito beneficioso para financiarse una casa, y que un amigo le había pagado unas vacaciones. También el ex presidente Horst Koehler tuvo las de perder por sólo declarar que la presencia alemana en Afganistan era importante por motivos comerciales.

Por eso no es raro que la ONG Transparency International, la organización internacional más importante dedicada a combatir la corrupción política, tenga su sede en Berlín.

Fuente Infobae.com

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