La secretaría de prensa de la Conferencia
Episcopal Paraguaya (CEP) emitió recientemente un pronunciamiento sobre el
enfrentamiento entre el Senado de la Nación y la Corte Suprema de Justicia.
Mons. Rogelio Livieres, Obispo de Ciudad del Este, ha creído oportuno
enriquecer y complementar dichas consideraciones. “La Iglesia no debe
entrometerse en política. Pero sí debe señalar con claridad lo que es moral y
lo que es inmoral. Y la crisis institucional provocada no es sólo grave e
irresponsable, sino también inmoral”, comenzó afirmando en sus declaraciones.
“Es inmoral que se manipule y violente la Constitución y las leyes del país
con el propósito de favorecer ganancias partidarias, incluso cuando lo hace la
mayoría en una instancia tan importante como la Cámara de Senadores. Esto es lo
que ha sucedido el pasado jueves 12 del corriente mes, en el Senado de la
Nación. Se ha provocado un daño grave a la institucionalidad de la República”,
declaró Mons. Rogelio.
Agregó, además, “siempre resulta doloroso para el pueblo paraguayo observar
la forma en que sectores políticos disputan los cargos en la máxima instancia
judicial a fin de ubicar en ellos a personas que respondan a sus intereses y
privilegios, como ya ha ocurrido antes. Pero ahora se está haciendo con el
agravante de que ni siquiera se respeta el ordenamiento legal vigente. Todo el
país pierde con este tipo de manipulaciones ambiciosas”.
Mons. Livieres destacó que “los airados cuestionamientos a la actual
administración de justicia, compartidos por muchos ciudadanos, de ningún modo
legitiman que un grupo de políticos recurra a la ilegalidad de lo que podría
parecerse a un golpe de estado. Si se cree necesario cuestionar el accionar de
los jueces, la vía legal abierta al poder legislativo es el juicio político. Y
si no se cuenta con votos suficientes para promover un juicio político, se debe
esperar a próximas elecciones en las que el pueblo exprese su voluntad. Este tipo
de conductas irresponsables por parte de algunos senadores abre el camino,
además, a que el mismo poder legislativo, que también sufre serios
cuestionamientos por parte de muchos ciudadanos, pueda en el futuro verse
amenazado de golpes institucionales por parte de otros poderes del estado. Es
decir, se abren las puertas a escenarios políticos muy peligrosos, como ya ha
ocurrido en otros países latinoamericanos”. El Obispo de Ciudad del Este
profundizó: “por esta vía anticonstitucional mal podría llevarse a cabo la
mejora del sistema judicial que tantos desean”.
“Los católicos, respondiendo a las exhortaciones de los Apóstoles en sus
Epístolas, debemos respetar la ley y las autoridades legítimamente
constituídas. Cualquier reforma o mejora institucional, especialmente si es
promovida por el Senado de la Nación, debe ser hecha desde el respeto a las
instituciones y a la misma Constitución”, concluyó el prelado de Ciudad del
Este.
Fuente: Obispado de Ciudad del Este.

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